Hoy os dejo la reflexión que tuvimos ayer en el momento de oración de cada mañana:
"Somos un conjunto único de células. Somos carne y hueso. No
es un mero envoltorio, sino que somos un organismo. Todo lo que experimentamos
atraviesa nuestra corporalidad: los sentimientos, las emociones, los deseos y
sueños, el alma… Por ello cuidar el cuerpo es posibilitar que estemos
dispuestos para grandes cosas. Cuidar el cuerpo supone, entre otras cosas,
hacer deporte.
El deporte es penicilina ante la anestesia de la comodidad. Nos
permite conocernos, experimentar novedad en nosotros mismos y ponderar qué
somos físicamente. Permite jugar, medirse con los propios límites, reírse y
agotarse. Es un lenguaje universal que une y acerca. Da igual el rincón del
planeta en el que te encuentres porque allí harán algún deporte. Es una
herramienta para educar y generar paz en la sociedad. Nos habla de la
honestidad y del esfuerzo. De aceptar lo que somos de bueno y de limitado.
Hacer deporte es una sugerencia de nuestro cuerpo. Hemos sido
creados para caminar no para estar sentados".
¡Pónte en movimiento, que hoy hay mucho
por descubrir!
